Aclaraciones:
Artículo extraído de
un periódico local de fecha: 6 de enero
del año 3212
Artículo escrito por
Henry Arcos, estudiantes de filosofía de la Universidad Radamel Anderson de
Marte (antes de su exilio a la Tierra)
Cuando la tierra parecía ser demasiado tóxica para la vida
debido a la excesiva contaminación se recurrió al planeta cuya atmósfera había
sido alterado durante más de 100 años para que pueda albergar vida, se recurrió
al planeta que ahora todos llamamos hogar, al planeta Marte. El hecho de que en
la Tierra para el año 3000 solo haya un gobierno totalitarista mundial facilitó
todo, ya que ahora se trataba de hacer el bien por el mundo y no por un país.
El gobernante responsable de la evacuación masiva fue el
doctor Radamel Anderson, un gran diplomático, con estudios en filosofía,
historia y literatura; su lema era “Nadie se queda atrás” y por los 20 años que
duró la evacuación cumplió su palabra, a pesar del altísimo costo de la
operación no sé dejó a nadie atrás ni siquiera criminales condenados a cadena
perpetua.
En cuanto a los animales que ahora podemos ver en la parte
salvaje del planeta, estos ya habían desaparecido hace mucho tiempo de la
tierra durante la tercera guerra mundial, pero parte del programa de
modificación de la atmósfera de Marte era el de devolver a la vida las selvas y
sus animales; el tamaño de Marte es tres veces mayor al tamaño de la Tierra así
que era concebible que en este nuevo mundo la civilización y la naturaleza
tengan un equilibrio.
El doctor Anderson fue un verdadero héroe, y no un héroe
como en los que la triste historia humana recuerdo, sino uno verdadero ya que
el doctor Anderson salvó millones de
vidas sin tener que sacrificar una sola, le dio a sus pueblos un nuevo mundo y
por 100 años más Gobernó Marte con la misma justicia con la que gobernó la
Tierra. El doctor Anderson falleció un 6 de enero de 3112 a la edad de 280
años. El día de hoy que la guerra entre marcianos y neo-terrícolas parece
inevitable el universo extraña su presencia, el sabría cómo salvarnos de este
desastre, o aún más importante, el habría sabido cómo evitarlo.
Muchos culpan al sucesor del Dr. Anderson, el Capitán
General Alberto Pizarro, pero no podemos negar que durante su régimen Marte
tuvo un momento espléndido, el fue el precursor de la iniciativa “identidad por
humanidad”, y hasta incluso utilizó parte de la filosofía del doctor Anderson
para realizarla. En algún momento el doctor Anderson cometió el gravísimo error
de hacer un estudio sobre la identidad del ser humano, digo gravísimo error por
lo que desencadenó. Recuerdo haber estudiado un caso similar, el antiquísimo filósofo Friedrich Nietzsche
cometió el mismo error al escribir sobre el superhombre.
Nietzsche escribió sobre la superioridad de un ser sobre
cualquier otro hombre que existiera, casi como una nueva raza que simplemente
era mejor que el resto, pero Nietzsche jamás hablo de la superioridad de un
pueblo, la superioridad de la que Nietzsche habló fue la del individuo, es
decir un hombre superior al resto, no una raza superior a otra.
Según dicen los escritos de Nietzsche fueron
malinterpretados llevando a la humanidad a la segunda guerra mundial debido a
que cierto grupo alemán (nacionalidad extinta) creyeron que las razas arias,
las razas puras, eran las razas de “superhombres“ lo que provocó un conflicto
masivo haciendo que Nietzsche por mucho tiempo sea un autor repudiado a pesar
de no tener culpa alguna por lo sucedido.
A una escala gigantesca los escritos hechos por el Dr.
Anderson llevaron al C.G. Pizarro a pensar que la iniciativa “Identidad por
Humanidad“ era el siguiente paso a la utopía fundada por su predecesor.
La tesis del Dr. Anderson es una fascinante historia de cómo
el ser humano al no poder definir su identidad, le daba a ciertos hechos u
objetos la capacidad de identificarlos, por ejemplo, para el año 1500 las
personas comprobaban su existencia con su ascendencia, y su presentación era
por ejemplo: “Yo soy David, hijo de Raúl,
hijo de Pedro“; su existencia tenía más validez para el Estado mientras
tuviera más ascendencia y este tipo de construcciones de identidad continuó
hasta la década de 1820, cuando la fotografía fue creada y la humanidad casi
entera le entregó a este invento la capacidad de identificarlos ya que no pasó
mucho tiempo hasta que los Estados les exigieran a sus ciudadanos portar a sus
ciudadanos portar identificaciones con sus fotografías.
La tesis del Dr. Anderson parecía muy inocente y en verdad
lo fue; solo fue una de las conclusiones a las que él llegó que daba espacio
para una mala interpretación fue lo que desencadenó todo. En un párrafo
escribió: “…verdaderamente quien no tenga
una manera de comprobar su identidad ante el Estado, simplemente deja de
existir; y si deja de existir deja de ser un problema para el Estado, deja de
ocupar recursos, deja de necesitar un castigo, deja de necesitar tiempo… el
mejor castigo para un criminal en una sociedad perfecta sería la aniquilación
de su identidad…“
A partir de esto fue que el C.G. Pizarro ideó la iniciativa
“Identidad por Humanidad“, ya que en la mente del nuevo dirigente de Marte, la
sociedad creada y heredad del Dr. Anderson era la sociedad perfecta y debía ser
tratada como tal.
La parte salvaje de Marte era respetada, ningún ser humano
se adentraba en las selvas, y ya en la Tierra habían aprendido a vivir sin
ellas, en esencia los humanos solo se ocupaban de los humanos.
Lo que la
iniciativa “Identidad por Humanidad“ hacía era despojar a criminales de su
identidad, ya que sin identidad no existían para el Estado, y como el Estado
solo se ocupaba de los humanos, por conexión, la iniciativa despojaba a los
criminales de su humanidad.
La creación de los chips de identidad fue lo primero que el
C.G. Pizarro mandó a fabricar una vez que llegó al poder, estos chips fueron
insertados a todos como un lente de contacto en el ojo izquierdo de cada
ciudadano, pero solo podía ser retirado con una operación quirúrgica.
Utilizando lectores de retina todos podían obtener todo lo que necesitaban; ya
no había un intercambio monetario, a cada uno se le daba una cierta cantidad de
cosas que podía sacar de tiendas, una persona promedio podía sacar hasta cinco
comidas diarias que en realidad era mucho más que suficiente, pero no solo eso,
con este chip se podía entrar a bibliotecas, bares, estadios, hospitales e
incluso este chip era necesario para poder entrar a tu propia casa.
La aparición de este chip fue aplaudida por todos en un
inicio ya que al no necesitar una moneda liberó muchas ataduras sociales que
tenían antes, ahora todos tenían más de lo que podían utilizar, por supuesto
todos trabajaban para producir pero esta producción era para todos no era para
vender o para un sector específico. De esta manera ya no había pobres o ricos
porque todos tenían acceso a cantidades enormes de recursos, lo único que
debían hacer los ciudadanos era obedecer las reglas, tanto las establecidas por
el Dr. Anderson como las nuevas reglas impuestas por el C.G. Pizarro.
En un acto de buena fe, el C.G. Pizarro fue el primero en
tener este lente, este evento fue público, lo que quería probar es tanto que el
lente es inofensivo como que él no es distinto a cualquier otro ciudadano, él
también debe obedecer las reglas, él también tiene que trabajar, él también es
humano.
El problema apareció cuando se impuso un solo castigo a
cualquier violación de la ley, el C.G. Pizarro era una persona con una
disciplina en extremo estricta lo que lo había llevado a conseguir tan alto rango
y a ser considerado gobernante de Marte, nadie podía discutir que el C.G.
Pizarro había hecho méritos suficientes como para estar donde está. Cualquiera
que violaba la ley era considerado un traidor y en una sociedad perfecta no
había espacio para un traidor así que el castigo consistía en la extracción del
chip de identidad dejando al criminal como un ser invisible, como si no
existiera pues con el chip es que podías comprobar que existes.
Al principio los criminales que no eran más de 100 o 200,
intentaron refugiarse en la selva tratando de conseguir comida y refugio pero
el Dr. Anderson había prohibido que cualquier ser salga o entre a la selva de
Marte y el C.G. Pizarro no podía ignorar esto por lo que ideó un plan adyacente
a la iniciativa “Identidad por
Humanidad“, ideó el plan “Neo-Terrícola“
en donde el castigo para los traidores ya no solo era la eliminación de su
identidad sino que también era el exilio, el exilio a la Tierra.
La Tierra tenía un nivel de toxicidad muy alto pero no letal
lo que permitía a los neo-terrícolas tener ciertas plantaciones que producían
muy poca comida, poco a poco las leyes fueron aumentando y los traidores
aumentaban pero un hecho muy especial terminó por acabar con la hermosa utopía
idealizada por el C.G. Pizarro.
Hace 45 años, un grupo de estudiantes de antropología
comenzaron a realizar estudios en la biblioteca de la Universidad Radamel
Anderson de Marte cuando encontraron un libro antiquísimo sobre estudios
arqueológicos, este libro era terrícola, había sido escrito durante la década
del año 200, en este libro se creía que
sería asombroso hacer excavaciones arqueológicas en Marte para ver si alguna
vez hubo vida, claro que para la fecha en que fue escrito el libro cualquier
viaje a Marte habría sido imposible, pero lo más importante de este libro era
que contaba con coordenadas en donde basándose en observaciones hechas con
telescopios los autores del libro en qué lugar podría haber evidencia.
La investigación de los estudiantes en poco tiempo se
transformó en una obsesión e incluso no se detuvieron después de averiguar que
las coordenadas indicaban un lugar muy adentrado en la zona salvaje del
planeta, el gobierno del C.G. Pizarro no tardó mucho en enterarse y por
supuesto que los estudiantes formaron parte del plan “Neo-Terrícola“.
Quince brillantes estudiantes fueron desterrados a la Tierra
y fue entonces que los neo-terrícolas ganaron muchísimo poder pues estos
estudiantes tenían el conocimiento de cómo desenterrar la antigua civilización
que alguna vez hubo en la Tierra. Encontraron bibliotecas, templos, hospitales,
laboratorios, bases militares, armas, y en especial encontraron los
laboratorios base de lo que alguna vez fue la CDC (Centro de Control de
Enfermedades) y entre las cosas que habían perdurado encontraron los virus de
la viruela y la bacteria bacillus
anthrasis que produce la enfermedad de ántrax.
Estos estudiantes se empaparon de conocimiento y comenzaron
a educar a otros desterrados hasta que una institución fue creada, el “Instituto pedagógico neo-terrícola“.
Utilizaron todo conocimiento antiguo para mejorar la calidad
de vida de los neo-terrícolas haciendo que la descendencia de los desterrados
sea mucho más fuerte y adaptada a su territorio hostil.
Incluso antes de la llegada de los estudiantes a la Tierra todo
hijo de cualquier desterrado crecía con la misma historia, de cómo sus padres
fueron desterrados y obligados a vivir en un planeta muerto, y para cuando eran
adultos pasaban estos sentimientos de resentimiento y odio a sus hijos y estos
a sus hijos haciendo que el odio hacia los marcianos crezca y crezca.
Debido a la toxicidad de la Tierra los neo-terrícolas tenían
una expectativa de vida de 50 años, mientras que los marcianos podían vivir 200
años si tenían buenos estilos de vida, es por eso que la reproducción era
obligatoria a la edad de 20 años, pues si esperaban más, lo más probable es que
tanto los hijos como las madres murieran.
No pasó mucho tiempo hasta que en el año 3200, el único
sobreviviente de los estudiantes originarios de Marte, Rodrigo Burbano ideara
un plan por el cual se les permitiera a los neo-terrícolas recobrar su
identidad. Debido a que había nacido en Marte no tenía la misma adaptabilidad
que los nacidos en la Tierra, por lo que la toxicidad le afectaba mucho más
debido a esto ya era un milagro que haya sobrevivido 40 años en esas
condiciones. Rodrigo Burbano entendía perfectamente que no le quedaba mucho
tiempo de vida por lo que pasó sus últimos 5 años enseñando todo lo que las
bibliotecas antiguas le habían enseñado sobre biotecnología.
Recordó las armas biológicas que habían encontrado en los
laboratorios hace 40 años y entendió que esa era la manera de negociar con los
marcianos, exigiendo que los dejen volver, que les den terrenos para producir
sus propios recursos y garantías de que de que habría ninguna represalia en
contra de ellos o sus descendientes o de lo contrario iniciarían una guerra
bacteriológica masiva que haría a Marte igual o más tóxica que la Tierra, la
diferencia estaría en que los neo-terrícolas ya están acostumbrados a estas
condiciones.
Como era de esperar el C.G. Pizarro se negó a negociar con
traidores y por los últimos siete años nos hemos preparado para la guerra, una
guerra que probablemente acabará con toda nuestra sociedad o con toda nuestra
vida.
Entiendo perfectamente que con la publicación de este
artículo yo mismo seré considerado un traidor y me convertiré en un
neo-terrícola pero los recuentos históricos expresados en este artículo deben
ser de dominio público para que alguien logre encontrar una solución no
violenta. Lamento mucho que los dirigentes y editores de este periódico también
deban venir conmigo, aplaudo su valentía y espero que nuestro sacrificio sirva
para algo.
Henry Arcos.
Estudiante de Filosofía.
Alex Samaniego
Todos los derechos reservados.
Alex Samaniego
Todos los derechos reservados.
Todos los cuentos están debidamente registrados
No hay comentarios.:
Publicar un comentario