martes, 2 de junio de 2015

La batalla por la identidad


Aclaraciones:

Artículo extraído de un periódico local  de fecha: 6 de enero del año 3212

Artículo escrito por Henry Arcos, estudiantes de filosofía de la Universidad Radamel Anderson de Marte (antes de su exilio a la Tierra)

Cuando la tierra parecía ser demasiado tóxica para la vida debido a la excesiva contaminación se recurrió al planeta cuya atmósfera había sido alterado durante más de 100 años para que pueda albergar vida, se recurrió al planeta que ahora todos llamamos hogar, al planeta Marte. El hecho de que en la Tierra para el año 3000 solo haya un gobierno totalitarista mundial facilitó todo, ya que ahora se trataba de hacer el bien por el mundo y no por un país.

El gobernante responsable de la evacuación masiva fue el doctor Radamel Anderson, un gran diplomático, con estudios en filosofía, historia y literatura; su lema era “Nadie se queda atrás” y por los 20 años que duró la evacuación cumplió su palabra, a pesar del altísimo costo de la operación no sé dejó a nadie atrás ni siquiera criminales condenados a cadena perpetua.

En cuanto a los animales que ahora podemos ver en la parte salvaje del planeta, estos ya habían desaparecido hace mucho tiempo de la tierra durante la tercera guerra mundial, pero parte del programa de modificación de la atmósfera de Marte era el de devolver a la vida las selvas y sus animales; el tamaño de Marte es tres veces mayor al tamaño de la Tierra así que era concebible que en este nuevo mundo la civilización y la naturaleza tengan un equilibrio.

El doctor Anderson fue un verdadero héroe, y no un héroe como en los que la triste historia humana recuerdo, sino uno verdadero ya que el doctor Anderson salvó  millones de vidas sin tener que sacrificar una sola, le dio a sus pueblos un nuevo mundo y por 100 años más Gobernó Marte con la misma justicia con la que gobernó la Tierra. El doctor Anderson falleció un 6 de enero de 3112 a la edad de 280 años. El día de hoy que la guerra entre marcianos y neo-terrícolas parece inevitable el universo extraña su presencia, el sabría cómo salvarnos de este desastre, o aún más importante, el habría sabido cómo evitarlo.

Muchos culpan al sucesor del Dr. Anderson, el Capitán General Alberto Pizarro, pero no podemos negar que durante su régimen Marte tuvo un momento espléndido, el fue el precursor de la iniciativa “identidad por humanidad”, y hasta incluso utilizó parte de la filosofía del doctor Anderson para realizarla. En algún momento el doctor Anderson cometió el gravísimo error de hacer un estudio sobre la identidad del ser humano, digo gravísimo error por lo que desencadenó. Recuerdo haber estudiado un caso similar,  el antiquísimo filósofo Friedrich Nietzsche cometió el mismo error al escribir sobre el superhombre.

Nietzsche escribió sobre la superioridad de un ser sobre cualquier otro hombre que existiera, casi como una nueva raza que simplemente era mejor que el resto, pero Nietzsche jamás hablo de la superioridad de un pueblo, la superioridad de la que Nietzsche habló fue la del individuo, es decir un hombre superior al resto, no una raza superior a otra.

Según dicen los escritos de Nietzsche fueron malinterpretados llevando a la humanidad a la segunda guerra mundial debido a que cierto grupo alemán (nacionalidad extinta) creyeron que las razas arias, las razas puras, eran las razas de “superhombres“ lo que provocó un conflicto masivo haciendo que Nietzsche por mucho tiempo sea un autor repudiado a pesar de no tener culpa alguna por lo sucedido.

A una escala gigantesca los escritos hechos por el Dr. Anderson llevaron al C.G. Pizarro a pensar que la iniciativa “Identidad por Humanidad“ era el siguiente paso a la utopía fundada por su predecesor.

La tesis del Dr. Anderson es una fascinante historia de cómo el ser humano al no poder definir su identidad, le daba a ciertos hechos u objetos la capacidad de identificarlos, por ejemplo, para el año 1500 las personas comprobaban su existencia con su ascendencia, y su presentación era por ejemplo: “Yo soy David, hijo de Raúl, hijo de Pedro“; su existencia tenía más validez para el Estado mientras tuviera más ascendencia y este tipo de construcciones de identidad continuó hasta la década de 1820, cuando la fotografía fue creada y la humanidad casi entera le entregó a este invento la capacidad de identificarlos ya que no pasó mucho tiempo hasta que los Estados les exigieran a sus ciudadanos portar a sus ciudadanos portar identificaciones con sus fotografías.

La tesis del Dr. Anderson parecía muy inocente y en verdad lo fue; solo fue una de las conclusiones a las que él llegó que daba espacio para una mala interpretación fue lo que desencadenó todo. En un párrafo escribió: “…verdaderamente quien no tenga una manera de comprobar su identidad ante el Estado, simplemente deja de existir; y si deja de existir deja de ser un problema para el Estado, deja de ocupar recursos, deja de necesitar un castigo, deja de necesitar tiempo… el mejor castigo para un criminal en una sociedad perfecta sería la aniquilación de su identidad…“

A partir de esto fue que el C.G. Pizarro ideó la iniciativa “Identidad por Humanidad“, ya que en la mente del nuevo dirigente de Marte, la sociedad creada y heredad del Dr. Anderson era la sociedad perfecta y debía ser tratada como tal.

La parte salvaje de Marte era respetada, ningún ser humano se adentraba en las selvas, y ya en la Tierra habían aprendido a vivir sin ellas, en esencia los humanos solo se ocupaban de los humanos. 

Lo que la iniciativa “Identidad por Humanidad“ hacía era despojar a criminales de su identidad, ya que sin identidad no existían para el Estado, y como el Estado solo se ocupaba de los humanos, por conexión, la iniciativa despojaba a los criminales de su humanidad.

La creación de los chips de identidad fue lo primero que el C.G. Pizarro mandó a fabricar una vez que llegó al poder, estos chips fueron insertados a todos como un lente de contacto en el ojo izquierdo de cada ciudadano, pero solo podía ser retirado con una operación quirúrgica. Utilizando lectores de retina todos podían obtener todo lo que necesitaban; ya no había un intercambio monetario, a cada uno se le daba una cierta cantidad de cosas que podía sacar de tiendas, una persona promedio podía sacar hasta cinco comidas diarias que en realidad era mucho más que suficiente, pero no solo eso, con este chip se podía entrar a bibliotecas, bares, estadios, hospitales e incluso este chip era necesario para poder entrar a tu propia casa.

La aparición de este chip fue aplaudida por todos en un inicio ya que al no necesitar una moneda liberó muchas ataduras sociales que tenían antes, ahora todos tenían más de lo que podían utilizar, por supuesto todos trabajaban para producir pero esta producción era para todos no era para vender o para un sector específico. De esta manera ya no había pobres o ricos porque todos tenían acceso a cantidades enormes de recursos, lo único que debían hacer los ciudadanos era obedecer las reglas, tanto las establecidas por el Dr. Anderson como las nuevas reglas impuestas por el C.G. Pizarro.

En un acto de buena fe, el C.G. Pizarro fue el primero en tener este lente, este evento fue público, lo que quería probar es tanto que el lente es inofensivo como que él no es distinto a cualquier otro ciudadano, él también debe obedecer las reglas, él también tiene que trabajar, él también es humano.

El problema apareció cuando se impuso un solo castigo a cualquier violación de la ley, el C.G. Pizarro era una persona con una disciplina en extremo estricta lo que lo había llevado a conseguir tan alto rango y a ser considerado gobernante de Marte, nadie podía discutir que el C.G. Pizarro había hecho méritos suficientes como para estar donde está. Cualquiera que violaba la ley era considerado un traidor y en una sociedad perfecta no había espacio para un traidor así que el castigo consistía en la extracción del chip de identidad dejando al criminal como un ser invisible, como si no existiera pues con el chip es que podías comprobar que existes.

Al principio los criminales que no eran más de 100 o 200, intentaron refugiarse en la selva tratando de conseguir comida y refugio pero el Dr. Anderson había prohibido que cualquier ser salga o entre a la selva de Marte y el C.G. Pizarro no podía ignorar esto por lo que ideó un plan adyacente a la iniciativa “Identidad por Humanidad“, ideó el plan “Neo-Terrícola“ en donde el castigo para los traidores ya no solo era la eliminación de su identidad sino que también era el exilio, el exilio a la Tierra.

La Tierra tenía un nivel de toxicidad muy alto pero no letal lo que permitía a los neo-terrícolas tener ciertas plantaciones que producían muy poca comida, poco a poco las leyes fueron aumentando y los traidores aumentaban pero un hecho muy especial terminó por acabar con la hermosa utopía idealizada por el C.G. Pizarro.

Hace 45 años, un grupo de estudiantes de antropología comenzaron a realizar estudios en la biblioteca de la Universidad Radamel Anderson de Marte cuando encontraron un libro antiquísimo sobre estudios arqueológicos, este libro era terrícola, había sido escrito durante la década del año 200,  en este libro se creía que sería asombroso hacer excavaciones arqueológicas en Marte para ver si alguna vez hubo vida, claro que para la fecha en que fue escrito el libro cualquier viaje a Marte habría sido imposible, pero lo más importante de este libro era que contaba con coordenadas en donde basándose en observaciones hechas con telescopios los autores del libro en qué lugar podría haber evidencia.

La investigación de los estudiantes en poco tiempo se transformó en una obsesión e incluso no se detuvieron después de averiguar que las coordenadas indicaban un lugar muy adentrado en la zona salvaje del planeta, el gobierno del C.G. Pizarro no tardó mucho en enterarse y por supuesto que los estudiantes formaron parte del plan “Neo-Terrícola“.

Quince brillantes estudiantes fueron desterrados a la Tierra y fue entonces que los neo-terrícolas ganaron muchísimo poder pues estos estudiantes tenían el conocimiento de cómo desenterrar la antigua civilización que alguna vez hubo en la Tierra. Encontraron bibliotecas, templos, hospitales, laboratorios, bases militares, armas, y en especial encontraron los laboratorios base de lo que alguna vez fue la CDC (Centro de Control de Enfermedades) y entre las cosas que habían perdurado encontraron los virus de la viruela y la bacteria bacillus anthrasis que produce la enfermedad de ántrax.

Estos estudiantes se empaparon de conocimiento y comenzaron a educar a otros desterrados hasta que una institución fue creada, el “Instituto pedagógico neo-terrícola“.

Utilizaron todo conocimiento antiguo para mejorar la calidad de vida de los neo-terrícolas haciendo que la descendencia de los desterrados sea mucho más fuerte y adaptada a su territorio hostil.
Incluso antes de la llegada de los estudiantes a la Tierra todo hijo de cualquier desterrado crecía con la misma historia, de cómo sus padres fueron desterrados y obligados a vivir en un planeta muerto, y para cuando eran adultos pasaban estos sentimientos de resentimiento y odio a sus hijos y estos a sus hijos haciendo que el odio hacia los marcianos crezca y crezca.

Debido a la toxicidad de la Tierra los neo-terrícolas tenían una expectativa de vida de 50 años, mientras que los marcianos podían vivir 200 años si tenían buenos estilos de vida, es por eso que la reproducción era obligatoria a la edad de 20 años, pues si esperaban más, lo más probable es que tanto los hijos como las madres murieran.

No pasó mucho tiempo hasta que en el año 3200, el único sobreviviente de los estudiantes originarios de Marte, Rodrigo Burbano ideara un plan por el cual se les permitiera a los neo-terrícolas recobrar su identidad. Debido a que había nacido en Marte no tenía la misma adaptabilidad que los nacidos en la Tierra, por lo que la toxicidad le afectaba mucho más debido a esto ya era un milagro que haya sobrevivido 40 años en esas condiciones. Rodrigo Burbano entendía perfectamente que no le quedaba mucho tiempo de vida por lo que pasó sus últimos 5 años enseñando todo lo que las bibliotecas antiguas le habían enseñado sobre biotecnología.

Recordó las armas biológicas que habían encontrado en los laboratorios hace 40 años y entendió que esa era la manera de negociar con los marcianos, exigiendo que los dejen volver, que les den terrenos para producir sus propios recursos y garantías de que de que habría ninguna represalia en contra de ellos o sus descendientes o de lo contrario iniciarían una guerra bacteriológica masiva que haría a Marte igual o más tóxica que la Tierra, la diferencia estaría en que los neo-terrícolas ya están acostumbrados a estas condiciones.

Como era de esperar el C.G. Pizarro se negó a negociar con traidores y por los últimos siete años nos hemos preparado para la guerra, una guerra que probablemente acabará con toda nuestra sociedad o con toda nuestra vida.

Entiendo perfectamente que con la publicación de este artículo yo mismo seré considerado un traidor y me convertiré en un neo-terrícola pero los recuentos históricos expresados en este artículo deben ser de dominio público para que alguien logre encontrar una solución no violenta. Lamento mucho que los dirigentes y editores de este periódico también deban venir conmigo, aplaudo su valentía y espero que nuestro sacrificio sirva para algo.

Henry Arcos.
Estudiante de Filosofía.


Alex Samaniego
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